1984 es una obra escrita por George Orwell y versionada, en esta ocasión, por Javier Sánchez-Collado y Carlos Martínez-Abarca y dirigida por Carlos Martínez-Abarca. En el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa.
Sinopsis
En 1984, en un mundo distópico dominado por un régimen totalitario, asistimos a la rebeldía de Winston Smith contra el pensamiento único del partido. Winston empieza a cuestionar el sistema y, en secreto, escribe un diario. Esta narración abre ante nuestros ojos un espectáculo de convención consciente, de juego a vista del espectador. Winston, Julia, O’Brien y toda la constelación de personajes que pueblan el mundo de 1984.
En palabras de Javier Sánchez-Collado y Carlos Martínez-Abarca
Winston Smith nos relata su experiencia a través del diario que ha decidido escribir en acto de rebeldía contra el pensamiento único del Partido. Esta narración abre ante nuestros ojos un espectáculo de convención consciente, de juego a vista del espectador. Cuatro actores como Winston, Julia, O’Brien y toda la constelación de personajes que pueblan el mundo de 1984 alrededor de Winston.
Estética retro-futurista. Espacio de juego alienante donde los humanos (intérpretes y público) sentirán la crueldad del material hiriente, molesto, agresivo… Metales oxidados, herrumbre, humedad… Recursos escénicos creados en vivo por los acto- res conviven con el uso de la tecnología audiovisual.
A la pregunta “¿por qué 1984 en 2026?” que plantean Sánchez-Collado y Martínez-Abarca, responden: “como en las grandes historias, 1984 en realidad está hablando de ti, de quién eres o de quién puedes llegar a ser”. Los creadores se preguntan también quiénes somos en este “tiempo de engaño universal en el que decir la verdad es un acto revolucionario, aunque tal vez elijamos seguir con el cómodo lema de grita con la multitud, eso es siempre lo más seguro”.
Más sobre la obra
Aunque Escorzo Teatro ya estrenó por primera vez una adaptación española de este clásico en 2018, ahora se presenta una actualización de la obra con parte del elenco y la propuesta escénica renovados.
La estética del montaje, con metales oxidados, herrumbre y humedad nos transporta a un universo opresivo. A él se suman los recursos escénicos creados en vivo por los intérpretes, proyecciones y tecnología audiovisual que aumentan el carácter perturbador de la pieza.







