Actapalabra se podría describir como un pas à deux de clown, en el que la maquinaria y la escenografía (un disco giratorio que da mucho juego escénico) también tienen un papel muy importante.
Sinopsis
La obra se inspira en el teatro del absurdo (al que rinde homenaje) y en el surrealismo y el dadaísmo. Se podría decir que no pasa nada, y al mismo tiempo, ¡pasan muchas cosas! Los dos payasos –muy alejados de la estética tradicional del clown– no se cruzan palabra pero no paran de moverse e interaccionar, exploran el silencio para escribir el poema de la vida cotidiana y hacen un magnífico tándem que transita de lo cómico a lo poético en una serie de situaciones divertidas e hipnóticas. Este trabajo ha obtenido excelentes críticas en los principales medios suizos y es la primera vez que se representa en nuestro país.
El espectáculo habla (sin palabras) de lo que nos deshumaniza, del tiempo que falta, de la incomprensión, o, simplemente, de lo difícil que es levantarse para ir a la escuela cuando todavía está oscuro. (…) Con Actapalabra, tratamos de representar, en una versión poetizada, la vida cotidiana de los humanos, en Occidente o en otro lugar. (…) Pero representar a aquellos y aquellas que viven en las ciudades, es también representarlos en los momentos de gracia (…). La idea esencial de Actapalabra es representar lo que hace bello al ser humano.
Este espectáculo forma parte del Festival Teatralia 2026.





