Todo lo que necesitas para ir al teatro

Amares

Una estación de tren, vacía. Un reloj al fondo, grande, como una luna, detiene las horas. Las vías del tren llevan más allá de donde la vista pueda alcanzar.

Un banco. En él, Adela, una mujer muy sensible. En sus recuerdos otra mujer, Aurora, misteriosa, pero igual de sensible. Y entre ellas un secreto.

Adela tiene muchas preguntas y necesita respuestas, por eso espera. Y mientras espera nos inunda y emociona con sus recuerdos de una historia de amor y amistad casi imposible.

Y las palabras, de sabor agridulce, como un gato negro que cruza lentamente el camino, irrumpen el silencio.


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