Crónica del rey pasmado, de Gonzalo Torrente Ballester, con dirección de escena y versión de Cándido Pazo. En el Teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa.
Sinopsis
Cuando me acerqué a la Crónica del rey pasmado, lo que más me fascinó no fue la anécdota —ese joven monarca que desea ver desnuda a su esposa—, sino lo que encierra: una fábula sobre el miedo, la hipocresía y el poder. Una metáfora llena de resonancias que pueden operar con eficacia en nuestro presente. Torrente Ballester escribió una sátira ambientada en el Siglo de Oro, pero su intención era hablarnos de algo muy actual: los mecanismos que controlan el deseo, la curiosidad y la libertad de pensamiento.
En esta adaptación teatral, y en la puesta en escena que de ella resulte, queremos mantener y potenciar el humor, la ironía y la brillantez verbal del original, pero trasladando la historia a un territorio escénico artificiosamente vivo, y necesariamente condensado, donde lo barroco se mezcle con lo contemporáneo.
En el propósito de no ofrecer un sucedáneo del libro sino una propuesta creativamente autónoma, nuestro objetivo no es reconstruir, ni siquiera recrear, una época o un estilo, sino jugar escénicamente con esos parámetros al servicio de una comunicación directa y lúdica con el público, con la pretensión de mostrar cómo, bajo el paraguas del humor, puede latir una reflexión profunda sobre la libertad individual y sobre la fuerza de la imaginación frente al dogma.
Cándido Pazó
Dirección de escena


