La colmena, de Camilo José Cela, llega al teatro de la mano del dramaturgo Eduardo Galán y bajo la dirección de Ignacio García. Publicada en 1951 en Buenos Aires debido a los problemas con la censura, es una de las obras maestras de Cela y constituye un hito fundamental de la narrativa española. En el teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa.
Sinopsis
En el Madrid de los años inmediatamente posteriores a la Guerra Civil, los destinos de numerosos individuos de varias clases sociales y con diferentes actitudes ante la vida desfilan en una secuencia de breves y fascinantes viñetas narrativas. Con la ciudad como personaje, el conjunto es el retrato de una sociedad en la que el estraperlo, el hambre, la prostitución y el miedo conviven con efímeros destellos de ternura y humor.
La colmena es un retrato coral de unos días de diciembre del Madrid de 1942, donde decenas de vidas se cruzan en un café lleno de sueños, hambre y esperanza. Ocho intérpretes dan vida a cuarenta personajes en una puesta en escena ágil y poética. La obra muestra, con ternura y humor, la lucha cotidiana por sobrevivir y conservar la dignidad. Un espejo de la sociedad española de entonces y de ahora
En palabras de...
Adaptar la novela española más importante de los últimos cien años es un desafío, que he afrontado con el máximo respeto al novelista y a su novela. Si en el original Cela creó una obra de protagonismo colectivo, con más de trescientos personajes, para mostrar la vida del ciudadano común madrileño en tres o cuatro días del invierno de 1942, en esta adaptación incluyo cuarenta personajes. Uno de ellos funciona como hilo conductor de la acción (como en la novela): Martín Marco. Para interpretar a treinta y nueve personajes me sirvo de siete actores, mientras que un actor interpreta a un personaje, el de Martín Marco.
He intentado respetar la simultaneidad de acciones y la diversidad de espacios escénicos originales de La Colmena: el café de Doña Rosa, la calle, el trayecto en metro, la casa de vecinos, la casa de Filo y don Roberto, la panadería, la lechería, el burdel, la casa de citas… Por la obra veremos desfilar a personajes tan emblemáticos como doña Rosa, Pepe el encargado del café, don Roberto, Filo, doña Celia, doña Visi, don Roque, doña Jesusa, doña Ramona, doña Celia, Pura, Elvirita, Nati, el señor Suárez, don Ibrahím, el señor Ramón, Petrita, Julita, don Mario, Ventura, Laurita, Victorita, Martín y así hasta cuarenta personajes.
Todos los diálogos se pueden encontrar en el original de Cela. No hay mías más que frases de enganche o alguna de resumen, pero contadas. He buscado la fidelidad del texto. He intentado incorporar algún anuncio de radio, alguna noticia del nodo o de la prensa de la época, para transmitir con mayor rigor cómo era la vida en Madrid en la primera posguerra de principios de 1940.
Mi gratitud a Ignacio García por aceptar el reto de dirigir esta novela, que tanto aprecian los espectadores, y a todo el reparto y equipo artístico por sumarse a esta apasionante aventura. Confío en que el público salga del teatro plenamente conmovido, emocionado y satisfecho después de asistir a una representación de La Colmena
Eduardo Galán
Adaptación




