Me casé por alegría es una comedia de Natalia Ginzburg dirigida por Fran Weber. La obra nos invita a reírnos con compasión de nosotros mismos, de nuestra torpeza para amar y de la distancia que existe entre lo que soñamos y lo que somos capaces de decir en voz alta. Ginzburg convierte lo doméstico en poesía y el absurdo cotidiano en verdad universal.
Sinopsis
La deliciosa comedia de Natalia Ginzburg cobra vida en una adaptación teatral que conserva todo su encanto: una mirada tierna y divertida sobre el amor impulsivo, la incomunicación y los pequeños desastres cotidianos que hacen tan difícil —y tan necesario— compartir la vida con otro.Una joven impulsiva y algo caótica se casa casi por capricho con un hombre serio y acomodado. Lo que comienza como una aventura espontánea se convierte en un choque de mundos: dos personas que apenas se conocen intentando construir algo parecido a la felicidad entre malentendidos, silencios y momentos de inesperada ternura. scribe con sutil ironía esta comedia llena de pura delicadeza, sencillez y orfebrería en el lenguaje con una prosa ligera que nos hace creer que su autora observa el mundo y los recovecos psicológicos de sus personajes por primera vez.Con Lucía Quintana al frente de un reparto que promete hacer de cada escena un hallazgo, una ocasión perfecta para descubrir o reencontrar a una de las voces más luminosas de la literatura italiana del siglo XX.

