En escena la alteridad, la bailarina, el personaje central de esta Otra Primavera, visita el imaginario de La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky (1913) y las principales narrativas movilizadas por algunos coreógrafos de esta emblemática obra. Para soñar desde su cuerpo travesti una deriva. Extrañar esos cuerpos originales y auténticos, que aparecen como machos y hembras, o la mítica figura de una virgen ligado al sacrificio y/o el coito funcional a la reproducción.
Sinopsis
No es una reposición de este dispositivo musical histórico y clave en la historia de la danza. Es más un gesto desvergonzado para entrar en el espacio sexuado del conocimiento, reubicar el eros, el deseo y el cuerpo travestí y retar las representaciones dominantes. Aquí no hay un cuerpo ofrecido como chivo expiatorio ni una única muerte, sino múltiples transformaciones constantes.

