La Abadía consolida su ciclo dedicado a la poesía ofreciendo un espacio donde autores y autoras se suben al escenario para compartir su creación poética y convertirla en un hecho performativo mediante la palabra, la imagen y la música
Sinopsis
Elena Medel (Córdoba, 1985) ha publicado los poemarios Mi primer bikini (DVD, 2002; traducido al inglés y al sueco), Tara (DVD, 2006) y Chatterton (Visor, 2014), reunidos en Un día negro en una casa de mentira (Visor, 2015); los ensayos El mundo mago (Ariel, 2015), Todo lo que hay que saber sobre poesía (Ariel, 2018) y Erudición sobre hormigas y rositas (CSIC, 2023); y la novela Las maravillas (Anagrama, 2020), traducida a quince idiomas, ganadora del Premio Francisco Umbral al Libro del Año e incluida en la longlist del Dublin Literary Award 2023. Ha obtenido reconocimientos como el XXVI Premio Loewe a la Creación Joven, fue finalista del The Eccles Institute & Hay Festival Award 2025 y ha sido escritora residente en MALBA, Arvo Pärt Centre o Praga Ciudad Unesco. Vive en Madrid.
“En abril de 2019 viajé desde Ereván a Madrid: casi un día entre vuelos, retrasos y esperas. Olvidé cargar el ordenador, agoté la batería del teléfono en la primera escala, ya en la ida había terminado el libro que escogí… En la mochila guardaba una libreta y un bolígrafo. Para entonces llevaba unos cinco años sin escribir poemas. Y probé: algo de escritura automática, una imagen que me condujo a una música, y una música a una idea, y una idea a otra idea. Primero por distraerme, luego con la sensación de conectar otra vez con una forma de mirar que creía perdida. Lo que escribí quedó en aquel cuaderno. Transcribirlo y corregirlo habría respondido a un artificio, porque su escritura la había guiado otra intención. Su lugar correspondía al impulso. Al recibir la invitación del Teatro de la Abadía me planteé si tenía sentido compartir textos escritos quince o veinte o veinticinco años atrás, y recordé aquellas páginas, y se me ocurrió no publicar nunca esos versos, pero sí recitarlos: un poema —en cierto modo— que sucede”.
Elena Medel
Poema
ESTAMOS REALIZANDO OBRAS EN EL EXTERIOR. NO UTILIZAR ESTA PUERTA EXCEPTO EN CASO DE EMERGENCIA
Madurar
era esto:
no caer al suelo, chocar contra el suelo, contemplar el pudrirse de la piel
igual que un fruto antiguo.
Colchón justo para los dos; años que chocan la lengua contra los dientes una y otra vez que se tambalean en la boca
años
del sentido incorrecto.
Con tres hilos de cabeza he tejido mi tiempo:
piensa en vosotros a mi edad, piensa en tres hilos de cabeza, qué te falta, qué te queda; piensa en tres hilos. Quizá
eso, madurar:
quizá Ulises boca abajo, quizá la orilla boca arriba,
eso que queréis me esperará diez años. Pensad en diez caídas; pensad en
diez hilos de cabeza. ¿Aquello? ¿La madurez? ¿Márchate, olor a lavavajillas, déjame con mi sueño?
¿O quizá en la boca uvas para el postre del color
de la rodilla que cae al suelo,
de la rodilla que choca contra el suelo? Me tambaleo. Y era yo el zumo en la garganta, y era yo el frío, era yo
las uñas y el estómago, quién era yo en mis años
con tres, en mi tiempo con diez hilos de cabeza. Hasta mi habitación
por la escalera de incendios un hombre
y su sentido contrario. Diez hilos de cabeza, veinte hilos de su pecho atados a mi pecho,
juro que amé
los golpes de sus piernas. Digo que
madurar era esto: que no pude negarme, digo que mis tres hilos de nada entre los dedos, y juré chocar y el suelo
lo juré. Pensé al suelo la caída
y el choque contra el suelo. Pensé el aliento pensé dije
tres hilos de cabeza: tambaleo.
Pensé en mi edad y pensé en vosotros y pensé
que nadie me avisó de madurar así, junto a la vida y el frío en el cajón
de la fruta que se pudre.
Fragmento de en Chatterton (2014)

