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Tórtola Valencia, pienso en ti con mis manos
El 24 de enero de 2026
El 24/1/2026

Tórtola Valencia, pienso en ti con mis manos

Tórtola Valencia, pienso en ti con mis manos, un homenaje a Carmen Tórtola Valencia, a Angèls Magret-Vila y a todas las historias y prácticas artísticas con las que deseamos y necesitamos encontrarnos.

Sinopsis

Es mediodía, y estoy escuchando un podcast de MACBA en el que Cabello Carceler hablan de cómo las voces queer son excluidas sistemáticamente de los espacios de poder, así como de las colecciones e instituciones artísticas. En un momento comienzan a nombrar bailarinas y artistas referentes que no lo llegaron a ser tanto por su condición queer.

Entre esos nombres, mientras arrastro la fregona por el suelo de la cocina, me queda vibrando tórtola, Tórtola Valencia. Tres sílabas en nombre y apellido, Tór- to- la , Tór- tolava- lencia. Yo arrastrando ese palo en una cocina de Barcelona al ritmo con el que me sorprende ese nombre, con movimientos amplios de brazos, como movimientos de aire libre. Hablan de una diva de la danza de la que yo no había oído hablar, hablan de una diva internacional que se había retirado, como dicen algunos medios, a tiempo. Que se había retirado por diva, dicen, y Cabello Carceler sugieren que igual se retiró temprano por ser lesbiana, por vivir de una manera relativamente tranquila la relación con su pareja Angèls Magret Vila, a la que años más tare adoptó como hija para poder yacer juntas. Pues parece que Tórtola se retiró de los escenarios más visibles y continuó bailando trasladando su baile a lugares y momentos inesperados. Su baile, parece, atravesaba su vida y la vida de otrxs, tomando el aire fresco y los días cualquiera.

Tórtola Valencia, TóooORTOLAaaaValenCia, con esa música en la cabeza me sumerjo en una investigación doméstica que comienza hace casi dos años, y me empieza a arrojar tantas capas de pensamiento que decido proponerla como un proyecto artístico que me acompañe en los tiempos que vendrán. Hasta el día hoy he leído de todo, he mirado durante horas las mismas fotografías, he movido las manos trazando trayectorias imposibles e insistiendo en estas prácticas se ha ido abriendo una vía de intuición y de imaginación de la que brotan historias y desenlaces posibles, muy posibles, casi tanto que a veces me atrevo a confirmar que así sucedió sin duda.

Esta investigación tiene el rigor de la necesidad de nombrar y encontramos con balizas históricas, de pensar que las amantes hace 120 años también hacían unas fiestas preciosas y se daban besos entre todas. Y de que no todas las prácticas artísticas que pasan a la historia son las que nos gustaría y otras que nos gustarían no lo hacen porque se silencian.

Este será el primer gesto de una investigación intensa, larga en el tiempo y tentacular en su forma y contenido. Este primer gesto que se presenta suavemente en Acento lo he titulado ‘Mirando muevo las olas’. Y consiste en practicar frente a vosotros el ejercicio de mirar profundo una imagen hasta que la información se mueva, hasta que oigamos voces que la imagen contiene, hasta que se baile el hueco que hay entre una imagen y la siguiente.

Y también consiste en nombrar a Tórtola, en nombrar Angéls, y a todas las que aparecen acercándonos a ellas.

Para esta primera etapa de investigación este proyecto ha sido seleccionando en la convocatoria Artistas en Residencia La Casa Encendida 2025 y en Becas Barcelona Crea Fàbriques de Creación.

Este espectáculo pertenece a ACENTO 2026 – Festival de puertas abiertas en La Casa Encendida

ENERO
Sábado 24
18:00h
ENE
Sáb 24
18:00h
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Sinopsis

Es mediodía, y estoy escuchando un podcast de MACBA en el que Cabello Carceler hablan de cómo las voces queer son excluidas sistemáticamente de los espacios de poder, así como de las colecciones e instituciones artísticas. En un momento comienzan a nombrar bailarinas y artistas referentes que no lo llegaron a ser tanto por su condición queer.

Entre esos nombres, mientras arrastro la fregona por el suelo de la cocina, me queda vibrando tórtola, Tórtola Valencia. Tres sílabas en nombre y apellido, Tór- to- la , Tór- tolava- lencia. Yo arrastrando ese palo en una cocina de Barcelona al ritmo con el que me sorprende ese nombre, con movimientos amplios de brazos, como movimientos de aire libre. Hablan de una diva de la danza de la que yo no había oído hablar, hablan de una diva internacional que se había retirado, como dicen algunos medios, a tiempo. Que se había retirado por diva, dicen, y Cabello Carceler sugieren que igual se retiró temprano por ser lesbiana, por vivir de una manera relativamente tranquila la relación con su pareja Angèls Magret Vila, a la que años más tare adoptó como hija para poder yacer juntas. Pues parece que Tórtola se retiró de los escenarios más visibles y continuó bailando trasladando su baile a lugares y momentos inesperados. Su baile, parece, atravesaba su vida y la vida de otrxs, tomando el aire fresco y los días cualquiera.

Tórtola Valencia, TóooORTOLAaaaValenCia, con esa música en la cabeza me sumerjo en una investigación doméstica que comienza hace casi dos años, y me empieza a arrojar tantas capas de pensamiento que decido proponerla como un proyecto artístico que me acompañe en los tiempos que vendrán. Hasta el día hoy he leído de todo, he mirado durante horas las mismas fotografías, he movido las manos trazando trayectorias imposibles e insistiendo en estas prácticas se ha ido abriendo una vía de intuición y de imaginación de la que brotan historias y desenlaces posibles, muy posibles, casi tanto que a veces me atrevo a confirmar que así sucedió sin duda.

Esta investigación tiene el rigor de la necesidad de nombrar y encontramos con balizas históricas, de pensar que las amantes hace 120 años también hacían unas fiestas preciosas y se daban besos entre todas. Y de que no todas las prácticas artísticas que pasan a la historia son las que nos gustaría y otras que nos gustarían no lo hacen porque se silencian.

Este será el primer gesto de una investigación intensa, larga en el tiempo y tentacular en su forma y contenido. Este primer gesto que se presenta suavemente en Acento lo he titulado ‘Mirando muevo las olas’. Y consiste en practicar frente a vosotros el ejercicio de mirar profundo una imagen hasta que la información se mueva, hasta que oigamos voces que la imagen contiene, hasta que se baile el hueco que hay entre una imagen y la siguiente.

Y también consiste en nombrar a Tórtola, en nombrar Angéls, y a todas las que aparecen acercándonos a ellas.

Para esta primera etapa de investigación este proyecto ha sido seleccionando en la convocatoria Artistas en Residencia La Casa Encendida 2025 y en Becas Barcelona Crea Fàbriques de Creación.

Ficha artística
Información práctica
La Casa Encendida, Madrid
Ronda de Valencia 2, 28012, Madrid

Salas:
Auditorio
Espacio nido
Laboratorio
Patio

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