Yo Marcos es un espectáculo unipersonal de teatro documental que se centra en el rastreo de Marcos Cipac, un tlacuilo que según algunas hipótesis, sería el pintor de la imagen de Tonantzin Guadalupe, la imagen más relevante de la historia de México. En la Sala Bululú de Madrid.
Sinopsis
En esta ficción, Cipac Cuautlatoah es un tlacuilo (escritor de códices) mexica que, después de la caída de su ciudad, obligado a renunciar a sus dioses, a su lengua y hasta a su nombre, es tomado como pintor de imágenes religiosas. Bautizado con el nombre de Marcos, una noche recibe un peculiar encargo: ser el autor de un milagro. A cambio, ofrecen permitirle aquello que en su oficio estaba prohibido: poner su nombre en una de sus obras y ser recordado como el mejor pintor de Nueva España. Esta es la historia de la imagen más reconocida, reproducida y admirada en el arte, contada desde los ojos de aquel a quien la historia le quitó el derecho de ser nombrado.
Los tlacuilos fueron mucho más que escribas: eran guardianes de la memoria. Con sus pinceles, colores y símbolos tejían mundos enteros, registraban historias sagradas y daban forma visual al espíritu de su pueblo.
En el universo mexica, pintar era revelar. Nombrar. Hacer presente lo divino.
Entender a los tlacuilos es acercarnos al modo en que nuestros ancestros construyeron sentido… y al mismo tiempo, al horizonte donde dialogan figuras como Marcos Cipac y la Guadalupana: espacios donde la imagen se vuelve identidad, resistencia y revelación.




