Un edificio con 100 plantas repletas de oficinas donde ocurren las más disparatadas situaciones entre sus trabajadores. ¿Cuál de ellas puede resultar más interesante para el espectador? ¿Dónde se quedaría por un tiempo? Con esta premisa arranca ‘El Rascacielos: una comedia en vertical’, un espectáculo escrito por Raúl Sacristán, María Melero y Varo Mogrovyan y dirigido por este último que, en forma de divertidos y surrealistas sketches, nos muestra situaciones cotidianas, ocurrentes, embarazosas o tiernas que podrían llegar a sucedernos a cualquiera en nuestro día a día laboral.
Con un original y eficaz espacio escénico a cargo de María Melero, los fantásticos intérpretes Raúl Sacristán, María Petri y Javier Amaro nos llevan por oficinas, escaleras, baños, ascensores o terrazas de los diferentes pisos del rascacielos haciendo gala de un humor fresco, ágil y absurdo donde todo resulta impredecible. No faltan las canciones, composiciones originales de Luis León, tremendamente divertidas y bien ejecutadas (¡menudo vozarrón el de Javier Amaro!), los monólogos e interacción con el público al estilo stand-up o las sorpresas en su parte final.
Así, ‘El Rascacielos: una comedia en vertical’ nos ayuda a reírnos de las presiones y el estrés laboral del día a día en forma de este homenaje al mundo del teatro lleno de referencias cómicas tanto pasadas como actuales, convirtiéndose en un reducto donde lo humano supera a lo empresarial, donde escapar de lo impuesto y ordenado y dar rienda suelta a la carcajada y la libertad. En este Rascacielos todo es posible, y sus tres protagonistas lo dan todo en el escenario para hacerlo realidad.
