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El vértigo del dragón: Lo que da vértigo es tanto talento

El vértigo del dragón
2/09/2019

Cómo me gusta ir a una sala pequeña sin saber qué voy a encontarme y salir con un subidón después de ver algo grande. Cierto es que El Vértigo del Dragón no añade nada nuevo en cuanto a lo que el guión se refiere pero las interpretaciones son tan impresionantes que merece la pena pasarse a disfrutarlas.

El punto de partida de la obra es el tema universal del choque de culturas y los prejuicios que tenemos acerca de lo desconocido (véanse, por ejemplo, la gran película Enemigo Mío o la oscarizada Pocahontas). Dos personajes: un obrero madrileño venido a menos, y heroinómano para más señas, y una inmigrante rumana que vive en un poblado chabolista. Una reyerta. Un tiro que recibe el español por parte de los rumanos. El secuestro de la inmigrante rumana por parte del español. Una asociación pseudonazi. Dos vidas aparentemente distintas. El destino de ambos que queda unido.

El elenco está formado por Juan Díaz (La que se avecina) y Claudia Ferranti (que veremos próxiamente en Malaka). Ambos están espectaculares. Me pasé 75 minutos sufriendo por el tiro que recibe él y preguntándome si realmente ella es extranjera (su acento y forma de actuar me recordaban mucho a mi tía que, sí, es rumana).

Espero que esta obra, nacida gracias a un crowdfounding, tenga un recorrido muy, muy largo. Y es más, no debería quedarse en los teatros. Creo que representarla en el circuito escolar es algo que plantearse, si no lo han hecho ya. En una sociedad donde nuestra juventud está perdiendo determinados valores El Vértigo del Dragón es un espejo donde mirarnos y sacar conclusiones.

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