publicidad

Garage

Voadora tenía que ser

Cristina Anta
Una opinión de Cristina Anta
11/10/2018

Ver un espectáculo de Voadora es adentrarse en una experiencia singular, vibrante y fresca, de estética potente y personalísima voz. Ya me pasó la temporada pasada con su versión ‘bandarra’ de El sueño de una noche de verano, y me vuelve a suceder con Garage. Si en aquella, su directora Marta Pazos ponía en cuestión los géneros a partir de la obra de Shakespeare (ese hit “Sacos de hormonas”…); en esta, indaga sobre el rol de las mujeres en la sociedad europea de las últimas décadas, a partir de conceptos que podría costar asociar: tías y coches, mujeres y metal. Y, por supuesto, como es Voadora y no va a recorrer el camino fácil, investiga con trabajadoras de la industria automovilística viguense convertidas aquí en actrices y bailarinas. Siete mujeres que son protagonistas empoderadas de sus experiencias personales y profesionales, presentadas con humor y vitalidad, y sin necesidad de recurrir a un tono quejicoso.

Sin embargo, Garage no es un espectáculo documental, aunque haya testimonios reales. No es narrativo, aunque cuenta con narradoras. Garage es una rave irónica, poética y femenina -y a ratos feminista- que reflexiona a ritmo de música electrónica y danza contemporánea sobre la seguridad y el riesgo, el rol de la mujer y sus techos de cristal, que repasa nuestro reciente pasado industrial y, lo que es más importante, lanza una mirada abierta hacia el futuro.

¿Ya estás registrado?
Entrar con email
¿Todavía no te has registrado? Crear una cuenta gratis