1003, say cheese. Las resurrecciones de Don Giovanni es una obra que cuenta con la dirección musical de Cabosanroque en una coproducción junto a Teatre Lliure y Temporada Alta, Girona/Salt – Canal de Salt.
Sinopsis
Sua passion predominante
è la giovin principiante.”
(Don Giovanni. Mozart/
Da Ponte, 1787)
“Hoy quiero un totito inédito.
Uno nuevo, uno nuevo, uno
nuevo, uno nuevo (Ey).”
(“Tití me preguntó”.
Bad Bunny, 2022)
Seis amigas se encuentran en una pista deportiva y comparten sus experiencias con los hombres. Estamos en 2026 y la acción transcurre en una plaza de Sevilla, como en el Don Giovanni de Mozart y Da Ponte, en el Don Juan de Zorrilla o en el de Tirso de Molina.
Cada época ha ido a rescatar al libertino del infierno para acometer su propia interpretación del mito. Resurrección, muerte, resurrección, muerte… un eterno retorno que a menudo ha fracasado y no nos ha traído más consuelo. 1003, say cheese, las resurrecciones de Don Giovanni es un ritual de resurrección y de muerte de Don Giovanni a través del gesto de la música. Don Giovanni no está presente en cuerpo, en el escenario no hay ningún hombre. Don Giovanni solo revive desde el relato
de sus crímenes, reaparece en boca de sus víctimas: Anna, Elvira y Zerlina. Lo vemos encarnarse en una chica o en otra, actualizando su presencia, resucitando y mostrando la vigencia de sus gestos.
Anna, Elvira y Zerlina, los personajes femeninos de la ópera de Mozart, viven hoy en un mundo donde el famoso catálogo de conquistas de Don Giovanni resuena al ritmo de reguetón en “Tití me preguntó” de Bad Bunny. En las noticias, vemos demasiado a menudo a directores de escena, tenores y entrenadores de gimnasia que se aprovechan de su posición de poder para coleccionar víctimas. Y entre ellas, la víctima preferida siempre es la giovin principiante, es decir, el totito inédito.
Después de más de diez años construyendo instalaciones y dispositivos teatrales —sin contar con presencia humana, …ni actores—, cabosanroque lleva a seis chicas de carne y hueso al escenario para reflexionar sobre la actualidad del personaje de Don Giovanni. Las seis intérpretes se servirán de una extraña escenografía sonora para tocar en directo fragmentos de la ópera de Mozart, otras piezas de nueva composición.

