Apoyatura podría ser un concierto, o podría ser una pieza coreográfica, pero es un paisaje; un lugar donde se encuentran un cuerpo, un piano y un cielo.
Es un ecosistema de decisiones sonoras, corporales y visuales. Es un diálogo entre la ligereza y la gravedad en un tiempo de contemplación difuminada, de ojos y oídos entreabiertos. Un viaje por diferentes estéticas sonoras que se relacionan con un imaginario, con una proyección de un paisaje, con un cuerpo que las invoca.
Aviso: luces estroboscópicas de baja intensidad y efectos de humo

