El lindo don Diego es una nueva versión de Fernando Sansegundo, a partir de la obra de Agustín Moreto y dirigida por Borja Rodríguez.
Sinopsis
Don Diego se considera irresistible. Su narcisismo no solo se expresa en su vanidad física, sino también en su incapacidad de ver más allá de sí mismo. Es un personaje atrapado en su autoimagen idealizada, que se convierte en el centro de su mundo y de su discurso. La comicidad surge precisamente del contraste entre la imagen que Don Diego tiene de sí mismo y la percepción que los demás personajes (y el espectador) tienen de él. El personaje se convierte, así, en símbolo de una enfermedad del alma: el narcisismo entendido como la distorsión del yo, una forma de autoengaño y un impedimento para establecer vínculos genuinos con los otros.
La crítica de Moreto es punzante, pero no trágica: se inscribe dentro de una tradición cómica que pretende corregir costumbres a través del ridículo. Pero lo verdaderamente conmovedor y atrayente de esta pieza es ver cómo la distorsión de una sola persona desencadena una sucesión escalonada de acontecimientos que hacen tambalearse a toda una familia, a todo un ramillete de personajes que “no venían a hacer la función”.



