Frankie y Johnny en el claro de luna, una obra de Terrence McNally interpretada por Fátima Baeza y Guillermo Manuel Ortega. En el Teatro Lara de Madrid.
Sinopsis
En un pequeño, pequeñísimo apartamento, en un barrio de Manhattan, los dos protagonistas, Frankie y Johnny están haciendo el amor, llegando al clímax de la que ha sido -para Frankie- una relación de una noche; -para Johnny- la conexión, el inicio del camino hacia el amor.
Son compañeros de trabajo desde hace tiempo. Él, cocinero y ella camarera en un restaurante griego de algún lugar de Nueva York. Johnny es persistente, intenso, implacable, entrometido y romántico; con su entusiasmo inagotable intenta convencer a Frankie de que es su alma gemela, Frankie le responde desde la soledad, el hastío, el dolor y el sarcasmo como autodefensa. Le gustaría creer a Johnny pero la experiencia no se lo permite. Todavía.
A medida que transcurre la noche en este “aquí y ahora” que es Frankie y Johnny en el claro de luna vamos conociendo el pasado y las reveladoras circunstancias de cada uno. Antes del amanecer Johnny llama a una emisora de radio para pedir “la música más hermosa jamás escrita”, entonces, el “Claro de luna” de Claude Debussy entra en escena como un personaje más.
Y gradualmente, los miedos, las diferencias y los argumentos tan contrarios entre los protagonistas empiezan a convivir con la esperanza, la posibilidad y las coincidencias.
Pero lejos de ser una comedia romántica edulcorada, Frankie y Johnny, la premiada obra de McNally es realista, cotidiana, íntima y transparente.
Un refugio para salvaguardar la autoestima y cerrar heridas pasadas.