Goodbye Berlin es un viaje a través de fascinantes estéticas que aspiran al éxtasis y fantasean con la muerte.
Sinopsis
Inspirada en la novela semi-autobiográfica de Christopher Isherwood Adiós a Berlín y el ensayo Watching Weimar Dance de Kate Elswit, el espectáculo explora un universo amoral de espectacularidad embriagadora. Situado en un espacio liminal que oscila entre la turbulenta Alemania de la República de Weimar y el presente, Goodbye Berlin explora el legado de creadores de danza de aquella época, como Kurt Jooss y Valeska Gert, para cuestionar las representaciones de la muerte, la devastación de la guerra pero también sus glorificaciones fascistas. El espectáculo confronta contradicciones abrumadoras y visiones apocalípticas con las formas digeribles de un espectáculo puro. Se despliega como «una pesadillesca sala de espejos de ansiedad política y social»: un cabaret.
Mientras el mundo avanza peligrosamente, el escenario se convierte en hogar de rituales subversivos y contraculturales. Estos rituales constituyen nuestro repertorio artístico, nuestro patrimonio escénico. Pero, ¿sirven únicamente para suspender nuestras cavilaciones sobre el auge de la política reaccionaria en una dicha entretenida? ¿O pueden, de hecho, contrarrestar los sentimientos de depresión ante nuestra incapacidad de actuar y despertar una movilización contra poderes cada vez más invasores?
¿Sigue siendo posible el placer, no en lugar de la esperanza, sino además de ella?
Aviso: desnudos, luces estroboscópicas, música fuerte y efectos de humo


