María Milagros es una procesión que parte de la autobiografía de Miluka para recibir la visita de mujeres de todas las edades y procedencias y, así, reflexionar a partir del concepto de virgen sobre la pérdida de la inocencia, las jaulas mentales y sociales, los nombres impuestos y elegidos y los mitos y consecuencias de la post-maternidad. Una obra dirigida por Carlos Martín-Peñasco.
Esta es la historia de un viaje entre dos nombres. María Milagros es el nombre con el que fue bautizada Miluka. Miluka quiere cambiar el nombre en el Registro Civil y llamarse únicamente Miluka. Ella es actriz, tiene pareja, dos hijos, un perro y una casa con jardín, pero ha olvidado quién era. Ahora es una virgen dolorosa y su cocina un palio de Semana Santa desde dónde va a recorrer su vida para averiguar dónde se perdió. Esta procesión no tiene nada de penitencia, ésta es una celebración de la mujer en todas sus formas.





