Tercera pieza de un tríptico dedicado a las comunidades femeninas marginales en el que viene trabajando la coreógrafa Marta Izquierdo Muñoz desde 2018, ROLL traslada la práctica del roller derby, patinaje de contacto sobre ruedas, al escenario.
A través de esta práctica su autora, como ha declarado, busca “canalizar la violencia y la rabia en una sana emulación danzada”. Para ello se ha inspirado en una película de 1975, Rollerball, que da nombre a un deporte extremo de contacto que desde el año 2000 ha renacido y lo practican, sobre todo, mujeres. Con imágenes inspiradas en el cine de terror y el punk, la pieza incorpora las nuevas corrientes feministas y LGTBIQ+.






