Yerma es un mito vivo, un territorio donde conviven la memoria popular, la potencia simbólica y la experiencia íntima.
Yerma habla de un deseo imposible. Pero también de una comunidad que vigila, de los cuerpos sometidos a un mandato, de la distancia irreparable entre aquello que anhelamos y aquello que la vida nos concede.
Casi un siglo después de su escritura, la tragedia de Federico García Lorca continúa interpelándonos porque sus preguntas permanecen abiertas. La propuesta escénica de Richard Sahagún no busca ilustrar estas preguntas, sino atravesarlas. Fiel a una escritura escénica de profunda vocación poética que lo ha convertido en una referencia singular de la creación contemporánea, esta puesta en escena dialoga con la contemporaneidad sin renunciar a la raíz ancestral de la obra.







