Ayer dejé de matarme gracias a ti… se articula en torno a Amlet, un joven dramaturgo recién salido de la Universidad de las Artes. Quiere hacer teatro —lo necesita—, pero no sabe qué contar ni desde dónde hacerlo. Las formas que le rodean no le interpelan: el teatro que ve no le representa ni le estimula. Está en crisis.