Alma blanca es el monólogo de una mujer extranjera que vive en Madrid y se enfrenta a sus recuerdos, sus amores y sus propias contradicciones.
Esta obra habla al público, pero en realidad se habla a sí misma: a sus miedos, a sus juicios, a “él”, el amor que conoció un día cualquiera en una cafetería. A través de escenas íntimas, poéticas y a veces cómicas, la protagonista reconstruye su historia: el encuentro, la pérdida, la melancolía, el caos emocional y la música que nace de todo ello. Imagina el día en que él nació, como si pudiera entender el milagro de haberlo cruzado. Porque las personas que más te marcan no llegan entre fuegos artificiales, sino en días comunes, con cafés derramados y perros ladrando.
Alma Blanca es una despedida y un renacimiento. Una mujer que decide soltar el amor para seguir sus sueños. En La escalera de Jacob.