La obra maestra de Tito Cossa, Gris de Ausencia, pinta con la exactitud propia del teatro, todo aquello que atraviesa a quien tiene más de un pueblo caminado en sus piernas: atraviesa el corazón de la experiencia migratoria.
La pieza nos sumerge en la historia de una familia que, tras años de exilio en Argentina, decide regresar a su país natal, Italia, y abrir un restaurante donde detona lo que cada uno siente y no se habían dicho antes. Sin embargo, el regreso no es un simple retorno, sino un viaje emocional cargado de recuerdos. Aunque no para todos.