¿Quién es Fabiolo? ¿Alguien le conoce? Creo que la respuesta es contundente: «Si». Es el pijito de la Moraleja, descarado e irreverente, qué lleva haciendo reír a miles de personas desde hace muchos años, con sus shows ¿unipersonales?, y hago esta pregunta tal vez redundante, porque él sólo y sólo él llena el escenario de un sin fin de situaciones y aventuras disparatadas, de personajes, todos muy alocados, divertidos, pintorescos y por definirlos con «un palabro»: tronchantes.
Vimos en el público gente de todas las edades: desde niños a «sus» jubilados (a los que dedica una sección del espectáculo con mucho desparpajo y cariño -al menos así lo percibí yo-); todos conectando con él desde el minuto uno, desde que aparece este estrambótico personaje, creado y recreado por Rafa Maza -¡qué pavo!- (gran actor con el que tuve el placer de trabajar hace años), que no se conforma con lo que hasta ahora he descrito, sino que además imita, canta o ¡hace malabares! ¿Qué más pedirle?, en mi caso nada más; cumplió su misión, hacernos pasar una hora y media (o algo más) llena de sorpresas y risas.
Estoy seguro que los tres restantes Sábados programados en el teatro Bellas Artes, colgará el cartel de «no hay entradas».
Agradecer como siempre la amabilidad del personal de taquilla y sala del teatro.
