Godspell, en la reposición dirigida por Antonio Banderas sobre la versión de Emilio Aragón, llega al Gran Teatro Pavón como una propuesta luminosa, original y profundamente humana. Concebido originalmente por John-Michael Tebelak, con música y nuevas letras de Stephen Schwartz, es un clásico de Broadway que, en esta versión, transforma el Evangelio de San Mateo en un espectáculo lleno de vida, humor y emoción. La acción arranca en un espacio que recuerda a un almacén de teatro o a una corrala desvencijada, donde una joven compañía va reviviendo distintos pasajes del Nuevo Testamento a través de una puesta en escena que combina teatro, música en directo, vaudeville, magia, sombras, máscaras y títeres.
Lo mejor de Godspell es que no solo cuenta una historia, sino que consigue que el público la viva muy de cerca. La interpretación del elenco, la fuerza de las voces y el protagonismo de la banda en directo hacen que el espectáculo resulte cercano, vibrante y muy emocionante. Además, la escenografía, el vestuario, la iluminación y la dirección musical refuerzan esa sensación de estar dentro de un montaje vivo, coral y lleno de energía. Es una obra que te hace reír, pero también conmueve, y que termina dejando un mensaje de esperanza, comunidad y humanidad que permanece mucho después de salir del teatro.
Por todo eso, Godspell es un musical muy recomendable para quien busque una experiencia distinta, emotiva y sorprendente. Ahora mismo puede verse en el Gran Teatro Pavón de Madrid, donde esta reposición está anunciada hasta el 28 de marzo.
¡Enhorabuena a todos!
Os espero en el teatro!
