Una opinión de José Antonio Alba
José Antonio Alba

Jauría

Jauría

8/03/2019

Una función que te deja el cuerpo del revés

El Kamikaze se marca una especie de ciclo de Teatro Documental con dos piezas firmadas por Jordi Casanovas, Port Arthur y Jauría. Dos dramaturgias escritas a partir del interrogatorio realizado en una prisión de Tasmania, tras una terrible masacre, filtrado a través de portales como WikiLeaks, y el juicio realizado a La Manada. Ni una palabra más, ni una palabra menos, que las que salieron de las bocas de sus protagonistas, y eso es lo que las hace tan terriblemente escalofriantes.

Jauría llega al escenario como un puñetazo en el estómago. No hay medias tintas con este asunto, lo tenemos tan reciente, es tan cercano y lo hemos vivido tan en primera persona, que duele en exceso. La función, dirigida por Miguel del Arco, escuece profundamente porque, en todo momento, somos conscientes que lo que sale por boca de los intérpretes es la realidad, es lo que declararon todas las partes en los juicios. Nuestra cabeza no puede evitar cortocircuitar ante semejante situación: Cinco energúmenos, con sus instintos primarios a flor de piel, privan de su libertad a una joven y la que es puesta en tela de juicio es ella ¡ELLA! Tras pasar por una situación vejatoria y aterradora, se topa contra el muro de la justicia que la acusa de no ser “la perfecta violada”.

María Hervás da vida a la víctima de La Manada, una interpretación estratosférica, tan dolorosa que genera un desconsuelo en el interior del espectador que resulta difícil de explicar, se siente propio. Y ni qué decir de los cinco actores que dan vida a la Jauría: Álex García, Raúl Prieto, Nacho Mateos, Martiño Rivas y Fran Cantos. Resultan escalofriantes, despreciables. Sus interpretaciones son aterradoras. Tan feroces en sus miradas, en sus roces, en sus chascarrillos, en sus palabras… Un trabajo que deja el cuerpo del revés.

Pocas veces he vivido un silencio tan sobrecogedor en un patio de butacas como el que se experimenta viendo esta función. Y lo peor de todo es que la función no acaba, eso se vive de puertas a fuera del teatro.


Todo lo que necesitas para ir al teatro

Jauría

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En Jauría de Jordi Casanovas la dramaturgia se construye a partir de las transcripciones del juicio realizado a La Manada, construido con fragmentos de las declaraciones de acusados y denunciante publicadas en varios medios de comunicación.

Sinopsis

Una ficción documental a partir de un material muy real, demasiado real, que nos permite viajar dentro de la mente de víctima y victimarios. Un juicio en el que la denunciante es obligada a dar más detalles de su intimidad personal que los denunciados. Un caso que remueve de nuevo el concepto de masculinidad y su relación con el sexo de nuestra sociedad. Un juicio que marca un antes y un después.

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Valoración colaboradores


Valoración espectadores

  • Socorro Martínez rios
    12345

    Obra que no te deja indiferente. Maravilloso y duro trabajo de los actores que les imprimen la suficiente realidad para que te genere una lucha de sensaciones internas. Abrazo final de los actores que te hace sentir pequeñito ante el inmenso trabajo de sentimientos y trabajo interno.
    Nudo en el estómago.
    La volveré a ver seguro.

    10/03/2019
  • Arturo
    12345

    Un debate y no una obra de teatro

    Eso es lo que me encontré cuando fui a ver esta obra de docuteatro, un género que personalmente no conocía.

    Entiendo la necesidad de utilizar las transcripciones del juicio e interrogatorios del proceso de «la manada» como textos para evitar manipulaciones subjetivas que puedan adulterar el tema de fondo. No obstante esto hace que la obra carezca de la teatralidad y drama que el teatro exige.

    Personalmente esperaba una mayor tensión, angustia y drama que el que experimenté teniendo en cuenta el tema que trata. De igual forma los personajes no dejan al espectador formar su propia opinión se les dan ya mascados quienes son los malos, sevillanos violadores totalmente estereotipados y quienes la buena, joven víctima de una violación en grupo. Algo que no sale de las transcripciones, sino de la dirección artística de los personajes y de la interpretación de los actores, de las cuales sólo destacaré la de la protagonista María Hervás que fue la única que me hizo temblar.

    Es muy difícil acercarte a un ejercicio de este tipo, que trata una historia tan conocida, tratada en los medios y que ha generado tanta alarma y debate público, con una mente objetiva y libre de prejuicios. Esto mismo le escuché al director de la obra Miguel del Arco en una entrevista en el programa de “a vivir Madrid” de la Cadena Ser. Y es esto precisamente lo que siento con esta obra, me llevé la impresión de que estaba escrita más para el debate posterior y que este mismo debate sólo podía tener una dirección.

    21/04/2019

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