¿Somos capaces de separar al artista de su obra? Depende del artista y depende de la obra podría ser una respuesta. En «Gigante», impecable texto del autor Mark Rosenblatt, observamos el conflicto de esta dicotomía.
Un autor conocido y querido por el gran público hace unas declaraciones en las que, a raiz de la publicación de un libro, critica al pueblo judío por invadir el Líbano, hecho acaecido en 1983. Este acto desencadena una serie de enfrentamientos alrededor de Roal Dahl para que se retracte. Este conflico bélico y de ideas lo vivimos en la actualidad cuestionándonos nuestros conceptos y posiciones.
Josep María Mestres dirige con maestría este montaje donde los personajes están en un tour de force constante; intentando ganar en una lucha titánica con un soberbio Roal Dahl interpretado por el impecable José María Pou. El diálogo son dardos constantes de uno a otro lado sin darnos tregua. El reparto es poderoso, muy veraz y justificando cada palabra. La escenografía es efectista y la iluminación nos ayuda a integrarnos en la trama. Lo único negativo sería la excesiva duración de la pieza.
Una obra completamente actual y magníficamente escrita, con un reparto muy enérgico, un montaje elaborado y una cuidadosa dirección.
En resumidas cuentas: una obra de teatro digna de ver y de disfrutar.
