¿Miedo a volar? No me refiero al miedo a volar en avión, sino a ese vuelo sin red que llamamos vida, sin la supervisión materna (en este caso concreto), que a veces resulta tan cara con el paso de los años. Este podría ser el resumen de la historia que Sofía, una azafata con poca vocación, nos relata en aproximadamente una hora, haciendo reír y reflexionar a los pasajeros de su vuelo a Los Ángeles. Os garantizo, por propia experiencia, que cuando fui a conocer Hollywood hace años -una de mis mayores ilusiones-, el viaje se me hizo eterno; para nada fue tan ameno ni hubo una azafata tan divertida y atenta. Este es otro caso: es un vuelo “que se pasa volando», ¡incluso con turbulencias!
La actriz Estela Bercero defiende un texto que tiene algún altibajo en el ritmo del espectáculo, que en mi opinión se debe a algún “desliz” en la dirección; ella saca el monólogo adelante con su simpatía, haciendo cómplice al público -pasajeros de clase turista, que son los que ella prefiere-, aprovechando al máximo los momentos más cómicos y regalándonos una sorpresa final que redondea el espectáculo.
Aprovecho para saludar al personal de la sala La Escalera de Jacob y agradecer su amabilidad, en especial a Víctor.
