Poncia, como todos los grandes personajes secundarios de la historia del teatro y sobre todo de la obra de Federico García Lorca, esconde un gran mundo interior. En este montaje Luis Luque, adaptador y director de la obra, reinterpreta los pensamientos mas profundos de Poncia e inspirándose en los diálogos que tiene durante «la Casa de Bernarda Alba» con sus protagonistas; muestra los sentimientos, represiones, luchas y odios que este personaje tiene con Bernarda y sus hijas.
Lolita, que interpreta a Poncia, nos muestra los silencios que ha vivido su personaje, la amargura enquistada y las verdades que no ha podido decir. Luis Luque ha hecho una dirección simbólica, limpia, directa donde no se muestra; se sienten las ideas y conceptos.
La música es el fondo sobre el que se cimenta la acción, constante e inquietante durante toda la obra y la iluminación es claramente la otra protagonista de este drama.
Volver a ver cualquier texto relacionado con Lorca es obligación para toda persona con un mínimo de sensibilidad y que quiera viajar a ese mundo mágico y onírico llamado lorquiano.
