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Misántropo: Ensayo sobre la hipocresía

Misántropo
19/03/2017

Alcestes es uno de los grandes personajes del teatro universal, pero es cierto que el encorsetamiento con que se representa a menudo a Molière hace que nos olvidemos de su importancia y su contemporaneidad. Miguel del Arco, buen director y mejor adaptador, nos coloca muy hábilmente el Misántropo de la función en medio de una fiesta banal llena de hipócritas, corruptos y artistas de poca monta. Aunque se resiente de algunas herencias de la original, la contundencia y eficacia de la propuesta se imponen desde el primer minuto. Del Arco lo ha vuelto a conseguir; iguala la proeza de La función por hacer, e incluso se ha colocado por encima de Un enemigo del pueblo, que ya vimos hace unas temporadas.

La calidad del reparto es incontestable, y la habilidad de actores y director para conseguir la complicidad del público está fuera de duda. Puede parecer fácil contemporaneizar un Molière y hacerlo atractivo a los espectadores de ahora, pero con anterioridad hemos visto muchos que lo intentaban (por ejemplo, Georges Lauvadant en el TNC hace unos pocos años) y que acababan fracasando con todo el equipo. No es el caso de esta versión, recomendable por su fuerza, su brillantísima ejecución y la acertada puesta al día de un clásico en mayúsculas.

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