Fuí al Lara sin saber muy bien lo que iba a ver. Unos amigos me habían recomendado un musical «que no tenía desperdicio» y con el que me troncharía seguro. Acertaron. La llamada es un pequeño musical, fresco, naif y divertidísimo. Ágil como una sitcom televisiva, cuenta la historia de unas chicas destinadas en un campamento de verano de monjas, condenadas a pasar unos días de ocio «y reflexión». Pero ellas no están dispuestas a ceder ni un solo segundo al aburrimiento, así que buscarán en el alcohol y la música electrolatina el verdadero ascenso a los cielos. Lo que no saben es que quién verdaderamente les hará tocar las nubes será el amor… y Whitney Houston. El maravilloso reparto […]