El arroz como casa es una performance colectiva que explora la relación entre diáspora, memoria, identidad y hogar a través de uno de los alimentos más universales y compartidos del mundo: el arroz.
Presente en numerosas culturas, cocinas y rituales cotidianos, el arroz funciona aquí como mucho más que un alimento. Se convierte en materia escénica, archivo vivo, símbolo de pertenencia y territorio común.
La obra reúne a artistas vinculados a las diásporas china, filipina y dominicana. Desde sus experiencias, cuerpos y lenguajes artísticos, cada uno se acerca a una misma pregunta: ¿cómo se construye la idea de hogar cuando la identidad está atravesada por el desplazamiento, la mezcla, la memoria y la distancia?

