El salto de Butes es el nuevo montaje de Juan Berlanga (Premio Max 2026 a Mejor Intérprete masculino de Danza). Desde la raíz de la danza española y el flamenco, El salto de Butes es una creación original de gran formato para seis intérpretes que convierte un mito casi secreto —el de Butes, argonauta del viaje de Jasón— en un gesto contemporáneo: dejar de estar atado cuando el “canto” de lo nuevo hace temblar al mástil.
Sinopsis
La pieza, que cuenta con colaboradores como Niño de Elche en la composición y dirección musical y Alberto Conejero en la dramaturgia, transita de lo coral a lo íntimo: de la construcción de una alianza —la nave de Argos— a la fisura que provoca el desvío. El cuerpo aparece como materia viva y herramienta plástica; la escena queda escrita por la acción, por la huella y por sus consecuencias.
“Butes fue el único de los argonautas que se entregó al canto de las sirenas. Mientras sus compañeros se protegían de aquella llamada irresistible, él decidió escuchar. No se ató al mástil. No apartó el oído. Saltó al mar.
Héroe casi secreto de la mitología griega, Butes encarna la eterna lucha entre la razón y el deseo, la civilización y lo salvaje, la norma y la disidencia, la música melodiosa y la animal. Observado siempre como un personaje secundario de la expedición de Orfeo y los argonautas, aquí se hace protagonista para interrogarnos sobre nuestros límites, nuestras renuncias y nuestros deseos oscuros.
Sobre el escenario, los cuerpos construyen, sostienen y rompen. La materia deja huellas. El espacio cambia. Y cada decisión transforma aquello que toca. Porque hay saltos que no terminan cuando abandonamos el barco. Empiezan justo ahí.
De eso habla esta pieza. De la distancia que existe entre escuchar una llamada y atreverse a responderla.
Este no es solo el salto de un personaje mítico. Es el mío”.
Juan Berlanga

