I climb I fall, una performance de larga duración y una instalación del emblemático artista australiano Mike Parr.
Sinopsis
La perfomance muestra al artista subiendo y bajando metódicamente una escalera alta, realizando gestos performativos físicamente agotadores mientras pinta sobre un muro en blanco construido en el patio, poniendo a prueba los límites de la resistencia humana. Una intervención que refleja su exploración radical y de larga trayectoria del agotamiento físico y la resistencia del cuerpo.
Las características clave de las obras performativas de Mike Parr son la resistencia y repetición. Conocido por sus acciones físicamente exigentes y, en ocasiones, peligrosas —como enterrarse bajo tierra, coserse los labios o pasar días en una jaula de cristal—, el acto de subir escaleras de forma continua representa la voluntad y la resistencia absolutas que impulsan su arte.
Su pintura/acción a ciegas se lleva a cabo con frecuencia con los ojos completamente cerrados o vendados. Esto limita su percepción visual, obligándole a confiar por completo en la memoria muscular y en la realidad visceral de sus acciones físicas.
El artista utiliza el dolor, la ceguera autoinducida y el aislamiento voluntario como herramientas catárticas para cuestionar la ceguera de la sociedad moderna y la historia.

