La ópera de los tres centavos una obra teatral en un prólogo y ocho escenas basada en “La ópera del mendigo” de John Gay por Bertolt Brecht (texto) y Kurt Weill (música) en colaboración con Elisabeth Hauptmann. Con Coque Malla en el papel de Macheath.
Con una puesta en escena grotesca, personajes cínicos (entre los que está Coque Malla) y música que desarma cualquier intento de sentimentalismo, esta versión de La ópera de los tres centavos nos sumerge en un mundo donde todos juegan sucio para ganar, y donde el humor negro es la única arma contra la desesperanza.
Compra ahora tus entradas para La ópera de los tres centavos en el Teatro Infanta Isabel, del 18 de septiembre al 1 de noviembre de 2026.
Sinopsis
En un Londres de entreguerras, donde la miseria y la corrupción conviven con el lujo y el vicio, Mackie Navaja, un despiadado y carismático proxeneta y delincuente, controla las calles con puño de hierro. Su imperio se mueve entre burdeles, sobornos y crímenes disfrazados de negocios. Mientras tanto, Jonathan Peachum, dueño de un matadero en decadencia, ha construido su fortuna explotando a los mendigos, organizando la miseria como una empresa calculada y rentable.
Cuando Polly, la astuta hija de Peachum, se casa en secreto con Mackie, se desata una guerra de intereses: Peachum no puede permitir que su hija esté con un criminal que no controla, y Mackie no está dispuesto a ceder su poder. Mientras Peachum conspira con las autoridades corruptas para llevar a Mackie a la horca, Polly demuestra que es mucho más que una simple esposa: es una estratega capaz de jugar en el mismo tablero que los hombres que la rodean.
La ciudad es un matadero en sí misma, donde los hombres son carne de cañón y la supervivencia se basa en quién explota mejor a quién. Entre traiciones, canciones sarcásticas y un humor ferozmente crítico, Mackie es finalmente arrestado y condenado a muerte. Sin embargo, en un giro irónico y absurdo, es indultado en el último momento por la Corona, recordándonos que en un sistema corrupto, la justicia es solo un espectáculo más.



