Los tres Juan Ranas nace como un espectáculo anclado en dos pilares fundamentales. Por un lado, uno pedagógico directamente imbricado en el Máster en Teatro y Artes Escénicas de la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto del Teatro de Madrid (ITEM); por otro, uno investigador relacionado con el proyecto del Plan Nacional titulado “La fiesta mitológica cortesana durante el reinado de Carlos II: doctrina, catalogación, edición crítica y recreación virtual”, que dirige el profesor Francisco Sáez Raposo.
Los tres Juan Ranas nace como un espectáculo anclado en dos pilares fundamentales. Por un lado, uno pedagógico directamente imbricado en el Máster en Teatro y Artes Escénicas de la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto del Teatro de Madrid (ITEM); por otro, uno investigador relacionado con el proyecto del Plan Nacional titulado “La fiesta mitológica cortesana durante el reinado de Carlos II: doctrina, catalogación, edición crítica y recreación virtual”, que dirige el profesor Francisco Sáez Raposo.
Sinopsis
El montaje, cuyo título hace un guiño al de uno de los entremeses que lo conforman, se plantea como una recuperación de tres piezas escritas expresamente para ser protagonizadas por quien fuera el actor más famoso de nuestros Siglos de Oro: Cosme Pérez, que dio vida durante casi medio siglo al personaje de Juan Rana, única auténtica máscara de la historia del teatro español. Las piezas fueron escritas por tres dramaturgos con una especial maestría en el arte del género teatral breve: Pedro Calderón de la Barca (Los dos Juan Ranas) y Agustín Moreto (El retrato vivo), dos de los nombres más destacados de la escena barroca europea, y el actualmente menos conocido Pedro Francisco Lanini y Sagredo (El parto de Juan Rana) que, sin embargo, fue un reputado entremesista en su época. Las tres obras fueron representadas en un espacio cortesano durante la segunda mitad del siglo XVII y, hasta donde sabemos, no se han vuelto a poner en un escenario hasta hoy. Se han seleccionado atendiendo a la variedad de recursos interpretativos y cómicos que hicieron del actor Cosme Pérez el favorito del público de los siglos XVI y XVII.


