Inspirada en la filosofía existencial de Søren Kierkegaard, El Desgarro explora la fractura interior que habita en todo ser humano: la distancia entre lo que uno es y aquello que está llamado a ser. La obra se adentra en conceptos como la angustia, la libertad, el vértigo de la elección y la necesidad de dar el salto hacia una existencia lograda.