Juicio a Electra

Fernanda Orazi: Electra

Fernanda Orazi: Electra
15/01/2023 - Teatro de la Abadía

«Electra» en la ¿versión? de Sófocles se baja de escena. La dirección de la obra asume/ rechaza que todo ha quedado dicho, hecho y desmenuzado en las versiones anteriores a esta.

No hay nada nuevo, y solo queda darle paso a la comedia o, más bien, a la tragedia en su sentido hegeliano. No es esta una versión que puramente se adscriba al texto punzante de Sófocles: el dolor, las dudas e incluso el terror hacia Las Furias -que vendrían después al acecho de Orestes y no de Electra- no interesan, ya. Ahora, el teatro debe perseguir un «más allá» intelectualizable e intelectualizado en el que las preguntas trascienden a las palabras y a los significados, en pro de una comedia de engaño y de voces superpuestas.

En este último punto está la fortaleza de esta versión: Electra ya no es aquella hermana del matador de su madre (o según otras versiones, la mano ejecutora del destino de Clitemnestra), sino una pobre diabla que grita y solloza con desdicha por la pérdida de su padre Agamenón y por la ausencia de su hermano Orestes. Sin embargo, para calmar ese llanto, el elenco soporta en sus hombros la voz del coro griego (o aquello que pensamos que simbolizaba aquello en algún tiempo pasado), que insufla la duda, la promesa y el reproche en el espectador, en contra de la protagonista. ¿Por qué lloras, Electra? ¿Podemos aliviar tu carga, Electra?

Más allá de este y otros recursos escénicos -no particularmente llamativos- utilizados con gracia e ingenio para aliviar la carga de las no-palabras no-pronunciadas en hora y media, el telar de la tragedia griega se deshace entre las manos, con unos actores, salvo excepciones notables como la de Juan Paños apoyado por su vis cómica, que se confunden entre el tono jovial de un texto de Sófocles bien pronunciado y las desafortunadas aventuras y tejemanejes de una familia que se mató a mordiscos hace algún tiempo.

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