Un espejo a la realidad
Todos recordamos la película interpretada por las grandes: Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer y Uma Thurman; y hacer la adaptación teatral de dicho texto con esa sombra encima no es nada fácil. Primero fué la novela de Pierre Choderlos de Laclos, publicada en 1782, luego la obra de teatro de Christopher Hampton de 1985 y por último la película de Stephen Frears de 1988; aunque hay otras igual de recordadas como la de Milos Forman y la de Roger Vadim. Actualmente se está representando una nueva versión en Londres.
Para ver esta obra tenemos que hacer tábula rasa y partir de cero, sin los referentes que todos conocemos; y esto es lo que han hecho Curro Novallas y David Serrano, reconocido autor y director de escena y de cine. Una versión elegante, sencilla, donde priman los personajes y las intenciones por encima del espacio.
La iluminación de Juan Gómez-Cornejo es vital para entender los recovecos de sus intrincadas personalidades, los claro oscuros denotan las luces y las sombras en las que viven los protagonistas.
A mejorar: el ritmo y la energía de algún personaje. El tono intimista durante la función, más cercano a una serie de televisión que a una obra de teatro, hace que la atención por la trama se pierda en algunos momentos.
Podemos reconocer temas como: el control, la manipulación y el engaño; elementos que no nos son ajenos en la actualidad.
Una oportunidad para ver una obra interesante y seductora.