El fenómeno musical de la temporada
No sabía absolutamente nada del musical Querido Evan Hansen y salí del Teatro Rialto con el corazón encogido. La dureza de su historia y su manera de abordar la salud mental adolescente, la soledad y la necesidad de pertenecer me impactaron muchísimo. Una historia que, trasladada a la era de las redes sociales, resulta más actual y necesaria que nunca.
Con solo ocho intérpretes, el musical llena por completo el escenario, demostrando que no hacen falta grandes elencos para construir algo enorme. La puesta en escena es increíble, sorprende y consigue que la tecnología acompañe a la emoción sin robarle protagonismo. Y qué decir de las canciones de Benj Pasek y Justin Paul como “You will be found” o “Waving Through a Window”: preciosas, emocionantes y de esas que se te quedan en la cabeza durante días.
Iván Clemente, Arnau Camps, Elvira Santa María, Jessica Garcés, Verónica Ronda, Lorena Calero y Armando Pita están magníficos tanto a nivel interpretativo como vocal. Todo el reparto brilla, pero hay alguien que merece una mención especial: Guillermo Martín, porque ha nacido una Estrella. Su trabajo físico es encomiable y su canto es capaz de acariciarte, pero es en su fragilidad, en los matices de su voz y en cada mirada donde sucede la magia. Parece nacido para ser Evan Hansen. Un trabajo absolutamente conmovedor que convierte esta función en una experiencia difícil de olvidar.
Así, Querido Evan Hansen se convierte en toda una experiencia vital que nos recuerda lo mucho que necesitamos sentirnos vistos, comprendidos y queridos, y cómo una emoción compartida puede hacer vibrar a un teatro entero. Para mí, sin lugar a dudas, el fenómeno musical de la temporada.