SIX: cuando las reinas vuelven a por sus coronas y alzan su voz
¿Y si las seis esposas de Enrique VIII pudieran contar su propia historia? Eso es precisamente lo que propone SIX, el Musical que llega a Madrid dispuesto a cambiar el foco y devolver a estas seis mujeres el protagonismo que la historia, escrita alrededor de su marido, les negó.
Pero la recuperación de su voz no resulta tan sencilla como podría parecer. Las seis reinas se reúnen para decidir quién de ellas será la cantante solista del nuevo grupo, y convierten sus desgracias en una auténtica competición, como si de un concierto pop se tratara. Cada una tendrá que demostrar que su historia fue la más trágica y que, por tanto, merece ocupar el puesto protagonista en el grupo.
El musical comienza con mucha fuerza y la mantiene durante toda su duración. Mucho ritmo, mucha energía y canciones que consiguen arrancar movimiento hasta de tu propia butaca. Destaca también el vestuario: una mezcla de armaduras y estética de dama de época, con mucho colorido y, diría yo, un cierto aire futurista. Los colores y los diseños permiten diferenciar y representar a cada una de ellas, creando una imagen muy potente sobre el escenario.
Y no hay que olvidarse del humor, muy presente en cada una de sus historias y que ayuda a que la obra avance con mucha ligereza. Los continuos guiños hacen que tengas que estar atento a cada una de sus palabras y consiguen arrancar más de una carcajada entre el público.
Tras una ardua competición entre ellas, es precisamente en ese momento cuando SIX da un giro. Lo que comienza como una lucha por destacar por algo tan triste como las desgracias de seis mujeres alrededor de un hombre, su marido, acaba haciéndoles darse cuenta de que siguen jugando con las mismas reglas que se les impusieron. Y que pueden cambiarlo todo: juntas, pueden contar y cantar la historia que realmente les hubiera gustado vivir.
Así pasamos de la rivalidad, que nada consigue, al nacimiento de la sororidad. Una sororidad que, aunque en otros términos, también se pudo ver durante el propio preestreno cuando a una de las actrices le falló el micrófono. Lejos de convertirse en un momento incómodo, una de sus compañeras le cedió el suyo y ambas fueron intercambiándoselos cuando fue necesario. Juntas consiguieron salir del paso con naturalidad y, curiosamente, acabaron demostrando sobre el escenario el mismo espíritu de unión que quiere transmitir la obra.
Porque SIX no solo quiere que estas reinas recuperen su voz. Quiere que descubramos qué ocurre cuando dejan de competir entre ellas y deciden cantar juntas.
Que tiemble el mundo: las reinas han vuelto a por sus coronas, y lo hacen más fuertes que nunca.