Cristina Marcos: «Vicenta Lorca fue una mujer con una voluntad de hierro y con mucho amor por sus hijos»

Irene Herrero Miguel
Itziar Pascual, Yolanda Pallín y Jesús Laiz firman la dramaturgia de este texto. /Foto: Raquel Rodríguez

Itziar Pascual, Yolanda Pallín y Jesús Laiz firman la dramaturgia de este texto. // Foto: Raquel Rodríguez

Pepe Bornás dirige Lorca, Vicenta, una pieza con dramaturgia de Itziar PascualYolanda Pallín y Jesús Laiz que se articula en torno a la la madre de uno de los escritores más celebres de nuestra historia reciente. La pieza se representa hasta 27 de febrero en el escenario del Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa.

La actriz Cristina Marcos da vida a Vicenta Lorca, madre de Federico García Lorca y a través de ella confrontamos al Federico casi legendario con el que fuera persona de carne y hueso. En Teatro Madrid hablamos con la veterana actriz de los retos y placeres que acompañan a este personaje.

Entrevista a Cristina Marcos

¿Quién fue Vicenta Lorca?

Cristina Marcos: La madre de García Lorca, de Federico, y también la de Luis, que murió, de Paco, de Concha y de Isabel. Tuvo cinco hijos y se murieron dos.

¿Cómo has conocido a Vicenta? ¿Cómo te has podido acercar a ella?

C.M. Pepe Bornás, el director, me ofreció un trabajo. Aunque todavía no estaba escrito el texto, quería que fuera sobre Vicenta Lorca Romero, que es la madre de Federico García Lorca, y me habló de cómo quería que fuera, me dijo que lo iban a escribir tres autores, Itziar Pascual, Yolanda Pallín y Jesús Laiz. Yo le dije: «me parece muy interesante, pero necesito leer el texto». «Claro, claro». Y esperé hasta que lo escribieron y, bueno, por eso estoy aquí (se ríe). Yo investigué sobre la Vicenta real, que no hay mucho. Hay un libro precioso de cartas de Vicenta Lorca a su hijo Federico, que no se encuentra fácilmente, pero que es muy bonito. Lo que han hecho ellos es una ficción sobre Vicenta, hay cosas reales y cosas que, como no se conocen, están ficcionadas así.

¿Qué sabemos de ella? ¿Cómo era la mujer a la que describía Federico García Lorca a través de las cartas? 

C.M. Pues Vicenta Lorca fue una mujer con una voluntad de hierro y con mucho amor por sus hijos. Pero creo que en Federico vio algo especial y siempre lo alentó, siempre le dio alas, no siempre ayudó a que se desarrollara no solo en Granada, sino fuera de Granada. Quería estar siempre informada, siempre quería escribir cartas. Le dice a su hijo: «escríbeme cartas», «no le pidas dinero a nadie», «tienes que estar decentemente puesto, aunque tengas poco dinero» «ordénate y trabaja y estudia» porque quizá Federico era un poco caótico, ¿no? Ella había sido maestra de joven. Venía de una familia muy, muy humilde. Y ella estudió para convertirse en maestra, lo consiguió. Vivía con su madre porque su padre había fallecido antes de nacer ella y siendo huérfana de padre, pues tenía muy pocos posibles, como se decía. Y entonces, claro, luego se casó con Federico García Rodríguez, el padre de Federico García Lorca, y ya tuvo más posibilidades. Pero venía de ser muy humilde. Y entonces tenía, yo creo, unos convencimientos, una ética, una moral, que no estar en la vida y un esforzarse muy claros. Ella era muy discreta, parece ser que era más extrovertido el marido, Federico García Rodríguez. Ella era más retraída, pero era una mujer muy, muy inteligente. Había estudiado, había tenido un trabajo. En esa época si te casabas ya no podía ejercer, estaba en el contrato. Entonces tuvo que dejar de hacerlo, pero siempre mantuvo esa pasión por leer y por todo lo que fuera el arte. Y en eso, como vio que su hijo podía, lo animó muchísimo. ¿Que su vida estuviera llena de ausencias? Pues sí, así fue. 

¿Ves algo de ti, de Cristina Marcos, reflejado en este personaje o es un personaje muy alejado? 

C.M. Es un personaje muy alejado, pero sí, por ejemplo, todo lo que ella dice de «enseñar es como aprender, atraviesa la vida para siempre, es un anhelo que no termina en las aulas». Todo eso a mí me llega muchísimo. Yo si puedo aprender algo, mejor. Si ya lo supiéramos todo sería un aburrimiento. Y eso creo que Vicenta lo tenía, estaba siempre abierta a aprender. Y también tenía un hijo que hacía cosas nuevas en la poética y en el teatro, entonces creo que era una mujer que estaba muy abierta al hecho de experimentar y aprender. En eso me siento muy reconocida.

Cristina Marcos protagoniza 'Lorca, Vicenta' en el Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. / Foto: Raquel Rodríguez

Cristina Marcos protagoniza ‘Lorca, Vicenta’ en el Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. / Foto: Raquel Rodríguez

¿Y qué aprendizaje de llevas de esta pieza?

C.M. Antes de estrenar en el Fernán Gómez hicimos un estreno en El Escorial que fue muy bonito. Estaba lleno el teatro, un pequeño teatro precioso, pero estaba lleno. La gente estaba con un silencio, un respeto… Y el aplauso fue muy cálido. Pepe Bornás y yo somos muy diferentes. Yo veo el trabajo de los actores de una manera, y creo que él lo ve de otra, pero juntos hemos llegado a hacer un espectáculo que creo que es muy interesante. Juntos y con otras personas también, con otros miembros del equipo. Pero claro, es un trabajo muy solitario. Nunca lo había hecho. Es un monólogo con música en directo de Cristina Presmanes, proyecciones, una luz maravillosa de Juanjo Llorens, un vestuario muy bonito, aunque tengo uno solo porque Pepe Bornás no me deja parar. Pim-pam, pim-pam, digo: «¡pero que no me da tiempo!»… Bueno, yo creo que es una experiencia para mí memorable.

Sí, te quería preguntar justo eso, cuentas con un equipo de lujo, pero que al final sales tú sola al escenario a defender la historia. ¿Lo sufres o lo disfrutas?

C.M. Pues en el proceso de creación se sufre y luego se empieza a disfrutar y luego se disfruta y luego se vuelve e sufrir y ahora estoy intentando disfrutar. En El Escorial con los nervios y todo me lo pasé bien y pensé ¡wow! ¡qué maravilla! Además notaba bastante respeto en la escucha del público.

¿En qué piensas antes de salir a escena? ¿Qué se te pasa por la cabeza antes de poner el primer pie en ese escenario que va a ser para ti?

C.M. Pues en aquella función pensé «Cristina Presmanes ha empezado a tocar el piano, ha empezado un audio y ahora va a llegar la palabra, que es el pie para salir. ¡Ay, mami!» Y empecé a caminar y ya está. Me dije, no me puedo ir ahora, creo que debo salir. Con todos los nervios, con el corazón a mil. Vamos a ser respetuosos con el montaje, sobre todo con Vicenta Lorca Romero y con la historia. Eso me mueve mucho.

¿Has sentido miedo o respeto en algún momento por estar trabajando con una persona que ha existido de verdad?

C.M. Sí, hemos querido ser muy respetuosos. También por lo que significa la muerte de García Lorca y de tantas personas en la Guerra Civil. Hay algo en lo que no se puede evitar tocar eso. En la función contamos eso desde un sitio que es respetuoso con esos temas.

'Lorca, Vicenta' es una obra sobre la madre de Federico García Lorca. / Foto: Raquel Rodríguez

‘Lorca, Vicenta’ es una obra sobre la madre de Federico García Lorca. / Foto: Raquel Rodríguez

 ¿Qué papel crees que juegan los padres en la vida de hijos artistas?

C.M. Pues pues la verdad es que cuando he leído biografías, pues hay de todo. Hay padres que no quieren ni verte, y otros que te animan mucho y salen genios que no han tenido nada y no se hablan con su familia y personas que han sido muy avaladas por sus padres. Creo que es una mezcla, como en la vida de cualquiera.

Hay algo muy poético en que una mujer que enseñó a leer a tantas personas como maestra sea la madre de uno de nuestros escritores más célebres.

C.M. Es muy bello eso que comentas. Además, ella dejó de ser maestra, pero por lo que que Federico dice de ella, sabemos que le leía en voz alta a la gente del pueblo, les enseñaba cosas, les enseñaba a leer. Era una mujer a la que le gustaba eso, y que, no solo le gustaba, sino que le veía una utilidad para la sociedad. Creo que es de una generosidad muy grande, ¿no? Tu saber, lo compartes y lo enseñas para que otros se lo enseñen a otros. Me parece fascinante. 

Bueno, para terminar, ¿qué les dirías a esas personas que están dudando y que todavía no tienen su entrada para Lorca, Vicenta?

C.M. Pero creo que Lorca, Vicenta es un un espectáculo hecho con mucho amor. Es muy bello de ver. Tiene proyecciones, tiene música en directo, tiene una luz maravillosa, tiene títeres y tiene mucho amor por Vicenta Lorca y su familia.

Irene Herrero Miguel / @ireneherreromi

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