Manon Lescaut de Puccini llega al Teatro Real después de 102 años. Es una de las seis coproducciones que se han programado atendiendo al ánimo internacional de este coliseo y asegura Joan Matabosch, director artístico del Real, que le parecía que inaugurar temporada con este título “es algo que el Teatro Real le debía a Puccini para mitigar un olvido tan imperdonable durante tantísimos años”.

Sondra Radvanovsky (Manon Lescaut) y Coro Titular del Teatro Real (Foto de Javier del Real)
El teatro ofrece 13 funciones, del 23 de septiembre al 11 de octubre, con dos de nuestras mejores voces líricas en uno de sus repartos, la soprano Saioa Hernández y el tenor Jorge de León. Cuenta con la dirección de escena de Carlos Wagner y la dirección musical de Nicola Luisotti.
Una de las óperas más bellas y populares de Puccini que cuenta la historia de una joven y cautivadora Manon que antepone la riqueza a la pasión de la juventud. El deseo, la opulencia y el amor dando vueltas de campana sobre una joya musical que encandila desde sus primeros compases.
Manon Lescaut: una adolescente entre la riqueza y el amor
Manon es una joven francesa que, camino de un convento, conoce al caballero Des Grieux. Ambos se enamoran apasionadamente y deciden huir juntos a París. Manon no soporta esa vida humilde y sin riquezas y abandona a Des Grieux para convertirse en la amante de un hombre adinerado. El joven sigue amando a Manon, vuelve con ella y vuelven a planear una huida, pero Geronte la acusa de robo y es detenida y deportada. Finalmente, agotada y enferma – no es una comedia lo que nos ocupa – muere en los brazos de su enamorado.

Momento de la representación de Manon Lescaut en el Teatro Real (Foto de Javier del Real)
Es aquello de que cuando la pobreza entra por la puerta el amor salta por la ventana. Manon en la novela lo argumenta – según explicaba en rueda de prensa Matabosch – de esta manera: “¿Pero no te das cuenta de que la fidelidad es una virtud bien necia cuando falta el pan?”. Saioa Hernández asegura sobre este rol que le gusta pensar que es un personaje al que no tiene que juzgar: “no deja de ser una adolescente” y se trata de alguien que sin conocer qué es una cosa o la otra “tiene que elegir entre la riqueza y el amor”. En este sentido, la soprano Sondra Radvanovsky que conoce al detalle el rol de Manon asegura que es un personaje extremadamente rico y muy interesante. “Nadie le ha dicho nunca lo que está bien y lo que está mal, está acostumbrada a hacer siempre lo que desea. Esto es algo que paga al final de su vida.”
Manon Lescaut está inspirado en la novela L’histoire du chevalier des Grieux et de Manon Lescaut, de Antoine-François Prévost (1731). Sirvió también de inspiración para la Manon de Massenet, una ópera estrenada con éxito apenas nueve años antes del estreno de la de Puccini.
“Me gusta pensar que es un personaje al que no tengo que juzgar: no deja de ser una adolescente que sin conocer qué es una cosa o la otra tiene que elegir entre la riqueza y el amor” (Saioa Hernández)
El carrusel de la vida
Si bien Puccini nos regaló con su tercera ópera una partitura maravillosa, el libreto (en el que participaron varios autores) no es fácil de llevar a escena. Esta Manon Lescaut que ha concebido Carlos Wagner gira – nunca mejor dicho- con los acontecimientos que surgen de forma vertiginosa y gravitan en torno a la protagonista con un elemento clave que utiliza en escena: un carrusel en escena que aparece como tiovivo y que va transformándose en la ópera hasta convertirse en cárcel.
Hay otro objeto que es un recurso del que se sirve Wagner que “es un vestido que simboliza el lujo de una vida opulenta”. La escenografía de Frank Philipp Schlößmann y el vestuario de Jon Morrell están inspirados en la sociedad de los años 40 y 50 del siglo pasado.

Nicola Luisotti al frente de la dirección musical
Luisotti enmarca esta ópera tardorromántica explicando que no es una obra innovadora pero se trata de un título muy interesante y con sentido musical. Asegura el director que le encanta esta historia porque “nadie mata a nadie” y es algo que quizás pueda ser un gran aprendizaje para los jóvenes “porque Des Grieux ama a su novia hasta el sacrificio final”.
Esta seductora Manon “requiere cantantes wagnerianos, con voces muy grandes, por el tejido orquestal”, destaca Luisotti, “aunque yo intente hacerlo más piano, más dulce o más suave, Puccini siempre escribe casi con todos los instrumentos y hacer un pianísimo con la orquesta es muy difícil. Afortunadamente tenemos voces capaces de pasar el muro de la orquesta”. Y es que la producción cuenta con un extraordinario elenco de voces. En los papeles principales Sondra Radvanovsky y Saioa Hernández (como Manon Lescaut), Michael Fabiano y Jorge de León (en el amantísimo Renato Des Grieux), Lucas Meachem y Szymon Mechlinski (como Lescaut) y Alejandro del Cerro y Albert Casals (en el Edmondo). Les acompañan también en el escenario Pietro Spagnoli, Mercedes Gancedo, Javier Franco, Javier Castañeda y Mikeldi Atxalandabaso.
“Puccini escribe casi siempre con todos los instrumentos y hacer un pianísimo con la orquesta es muy difícil. Afortunadamente tenemos voces capaces de pasar el muro de la orquesta” (Nicola Luisotti, director musical de Manon Lescaut)
“Más que a hacer un juicio moral sobre los personajes, a lo que invita la obra es a que sientas piedad por la heroína. Ha cometido equivocaciones pero no se merece la contundencia de ese destino” decía el director artístico del Teatro Real. Lejos de adoctrinar, juzgar o aleccionar, esta producción de Manon Lescaut invita a acoger en nuestros brazos a esa joven heroína que quizás no conociera muy bien qué era el amor o qué efectos secundarios trae la vida licuada por los efectos de la ostentación. Ni cuánto podrían complicarle la vida ambas cosas.
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