«¿Y ahora el Carnaval? Pero si Halloween fue hace unos días. ¿Disfrazarse otra vez? Eso no va conmigo. No me gusta hacer el ridículo».
Murgas, chirigotas, el entierro de la sardina… No todo el mundo está dispuesto a ponerse un disfraz y echarse a la calle para bailar y cantar en una charanga, un pasacalles, una comparsa o un desfile de Carnaval. Para los que se sientan reconocidos en esos pensamientos de repulsa hacia un cambio de look para usurpar otras identidades, hay salida. Siempre pueden proponer a sus amigos y familiares adquirir una entradas para alguno de los espectáculos más carnavaleros de la cartelera de Madrid. ¡Y que el espectáculo lo monten otros!
A tope de lentejuela y brilli brilli
Vestuario distópico
Blancanieves y Cenicienta nunca envejecen
El clásico disfraz de monja
Muñecos gigantes de los cuentos tradicionales japoneses
Ni una fiesta sin su payaso