Una historia de infidelidades y venganzas sencilla. Una investigación que desemboca en un viaje sencillo. Una resolución imposible de un examen inalcanzable para la mayoría. Con esto no se construye una historia atractiva para una obra de teatro. No es interesante… a no ser que… el protagonista sufra de autismo. Una obra teatral impecable que viene avalada por un porrón de premios importantes (Oliviers, Tonys, Drama Desk Awards…). Podría hablar del MAG-NÍ-FI-CO trabajo de Raúl Pulido como el chaval autista, podría hablar de la apabullante factura técnica, podría hablar de ese juego de romper la cuarta pared en varios momentos o podría hablar del muy mejorable trabajo actoral de algunos de los actores secundarios; pero no. Quiero hablar de como […]