Pablo López Pellicer escribe y dirige esta obra unipersonal donde Sebastián (Joaquín Villarroya) conoce a Eduardo a través de Tinder y, aunque durante los primeros meses parece que todo va bien, un día Eduardo desaparece cuando le bloquea en las redes sociales. El ghosting se convierte en el motor de la obra que lleva a Sebastián en un viaje de descenso a su propia locura y obsesión para lograr entender cómo una persona puede desaparecer desinteresada y gratuitamente de tu vida de la noche a la mañana. Siguiendo la referencia de la serie «Detective Conan», Sebastián investiga retrospectivamente los acontecimientos de esa relación hasta que llega a descubrir los comportamientos tóxicos de Eduardo y las diferencias de compromiso: él se entregó por completo a quien no le era correspondido. La obra se sostiene gracias a la buena construcción dramática del texto, que combina crítica social, humor, poesía, y un gran arco de personaje que reflexiona sobre la sensación de sentirse perdido y las formas de amar; además de la energía del actor protagonista, que domina los cambios de ritmo, de tono, de intensidad y sus gestos caricaturescos del anime al que hace referencia y el acompañamiento al piano de Verónica Talaya.
El ghosting como descenso a los infiernos
El caso del amor fantasma

27/06/2026 - Sala de Teatro Bululú