Gutenberg, el mejor musical del mundo
Grandísimo talento con pocos medios: la grata sorpresa de Gutenberg, el mejor musical del mundoal
Reconozco que compré entrada para Gutenberg, el mejor musical del mundo con dudas. No había oído hablar de este reciente musical americano y, por un lado, creí que podía parecerse demasiado a Asesinato para dos, que no me acabó de llenar pese al excelente trabajo interpretativo y musical de Mikel Herzog y Dídac Flores. Por otro, la premisa me parecía tan extravagante (un musical sobre la invención de la imprenta) que me atraía, y ver actuar a Albert Bolea es un placer que degusto desde hace años.
Suerte que fui. Dos actores para múltiples personajes, un piano y un musical dentro de otro. Podría ser un ejercicio de lucimiento o salir muy bien; ocurre lo segundo con creces.
Dos amantes del musical, con una ilusión inagotable, inocente y contagiosa, nos presentan el musical que han creado, sobre Gutenberg. Asistimos a un pase a la italiana para convencer a productores, donde ellos dos interpretan a todos los personajes que aparecen en su historia. Y aquí está la gracia: Iker Montero y Albert Bolea, acompañados de un excelente pianista, pasan de un personaje a otro, cambian de voz, actitud y aspecto, aparecen y desaparecen constantemente… y lo hacen con una naturalidad absoluta que esconde la perfección y dificultad de lo que llevan a cabo, de hecho, es al revés, nos hacen creer que todo es fácil, casi de aficionados, lo que nos conquista y nos da bastante igual que la historia sea absolutamente inventada. Lo aderezan con comentarios muy metateatrales (hola Coco Comin! y canción de las 23:15…) que nos arranca carcajada a los frikis del género y, que, sin llegar a ello, podría hacer sentir que se pierden algo a los no tan fanáticos del género.
Lo mejor: La interpretación, excelente, es, sin duda, lo mejor del espectáculo y lo que lo sostiene, con ritmo, gran complicidad entre ellos y con nosotros.
Lo menos mejor: En algún momento casi se pierde la trama, pero logran evitar el derrape
En resumen, Gutenberg, el musical es una propuesta fresca, divertida y magníficamente interpretada. Echo mucho en falta en la cartelera madrileña estas propuestas musicales que, con talento, creatividad y esfuerzo, trasmiten mucho con pocos medios.