Humor negro y carcajadas aseguradas
Soy una apasionada de los musicales pero sobre todo de los que recrean a los clasicos de mi infancia y he decir que fui a ver La Familia Addams y salí encantada.
Es un musical con mucho humor negro, situaciones disparatadas y un reparto que hace que disfrutes de la función de principio a fin.
El musical ya comienza por todo lo alto y podrías pensar que, después de esa entrega, ¿Qué más hay? Y hay….hay mucho, hay tanto…
Gómez es una auténtica sorpresa, su humor, sus ocurrencias y esa energía que transmite en cada escena consiguen arrancarte carcajadas ¡Es imposible no cogerle cariño!
Natalia Millán como Morticia es pura elegancia, tiene una presencia escénica increíble digna de Cabaret y ese aire sofisticado y misterioso que encaja a la perfección con el personaje. Cada vez que aparece, se hace notar, y su complicidad con el público es un plus.
A Cristina Picos como Miércoles ya la había visto en Wicked y tenía ganas de volver a disfrutar de ella. ¡Y, como siempre, no defrauda! Le da al personaje ese carácter rebelde, irónico y mordaz que tanto le pega, incluso más que en Wiked.
Y mención especial para Pepa Lucas como Alicia Beineke: ¡menuda voz! Sus intervenciones musicales son una auténtica delicia y merece la pena disfrutar de cada una de ellas.
En definitiva, una función muy entretenida, con grandes interpretaciones y una buena dosis de risas.
Mi recomendación: no os quedéis con las ganas y comprad las entradas. Si buscáis un musical que os haga reír, os sorprenda y os deje con ganas de más teatro, La Familia Addams es una apuesta fantástica. ¡Saldréis con una sonrisa y, probablemente, tarareando alguna canción!