Estos muertos están muy vivos
Un marqués con más ganas de vivir que cuando estaba vivo, una marquesa que quiere marcha con un muerto mexicano, un mayordomo con final de telenovela, un periodista de ética poco fiable, una actriz disléxica geográfica con narcolepsia, una casa llena de payasos fantasmas y otra con un figurante aficionado a los juegos de luces y a las cacofonías, una tía difunta con mucha guasa andaluza, y una vidente francesa con más cara que espalda. Mezclar, agitar, añadir algunos chistes, varios gags y bastante humor gestual, y ya tenemos una comedia para pasar la tarde sin pensar en otra cosa que en echar unas risas.
A mí me vale. O me valdría si hubiera conseguido hacerme reír como lo logró con gran parte del público. Aunque tampoco es que el patio de butacas reventara a carcajadas salvo en momentos puntuales. De menos a más, eso sí, hubo instantes a mitad de la representación en los que pensé que se me iba a hacer muy larga, pero el ritmo, los diálogos y la trama mejoraron, y al final lo del exceso de duración no fue para tanto. ¿Lo mejor? Actores y actrices a los que se nota que les sobran tablas y que supieron ganarse al público, con su espontaneidad en algún fallo de texto que solventaron con mucha gracia, y rompiendo, se ha puesto de moda, se lo debemos a series como Fleabag o Malcom, la cuarta pared de vez en cuando.
Si tengo que quedarme con algo, o mejor dicho con alguien, me quedo con Madame Jacim de Lacroix, o Jacinta para los amigos, maravillosamente interpretada por Miguel de Miguel, genial en la escena en la que la poseen los espíritus, y ahí lo dejo, no quiero hacer spoiler. Imposible no acordarse del Poncio Pilatos de La vida de Brian con ese acento francés exagerado que sólo perdía cuando sus invitados o su ayudante la sacaban de quicio. Para sacar a relucir la mala leche nada, con permiso del alemán, como un buen grito en castellano. Por lo demás una puesta en escena perfectamente adecuada, una sala repleta a pesar de estar en el mes de agosto, y una hora y media que si no de carcajadas si estuvo acompañada de una sonrisa continua y de algunas risas.